Las estructuras metálicas forman parte de numerosas instalaciones industriales, naves, almacenes, cubiertas, cerramientos y espacios de trabajo. Por su resistencia y durabilidad, el acero es uno de los materiales más utilizados en este tipo de construcciones. Sin embargo, una estructura metálica también necesita mantenimiento periódico para conservar sus prestaciones, detectar posibles deterioros y evitar que pequeños problemas terminen convirtiéndose en reparaciones más complejas.
El mantenimiento preventivo permite revisar de forma planificada el estado de los elementos metálicos y actuar antes de que aparezcan daños importantes. En Marfran, empresa especializada en construcciones metálicas, cerrajería y servicios de mantenimiento, se realizan trabajos de mantenimiento de diferentes tipos de estructuras metálicas.
¿Qué es el mantenimiento preventivo de una estructura metálica?
El mantenimiento preventivo consiste en realizar revisiones periódicas de una estructura o instalación para detectar posibles anomalías antes de que afecten a su funcionamiento, durabilidad o seguridad.
A diferencia del mantenimiento correctivo, que se realiza cuando el problema ya se ha producido, el mantenimiento preventivo busca anticiparse a las incidencias.
En una instalación industrial pueden revisarse, dependiendo de sus características:
- Estructuras metálicas.
- Pilares y vigas.
- Uniones y elementos de fijación.
- Placas de anclaje.
- Cubiertas y elementos auxiliares.
- Cerramientos metálicos.
- Puertas industriales y de garaje.
- Barandillas y protecciones.
- Vallas y otros elementos metálicos.
- Elementos sometidos a humedad o exposición ambiental.
El objetivo es conocer el estado real de la instalación y determinar si es necesario realizar alguna actuación de conservación, reparación o sustitución.
¿Por qué es importante realizar un mantenimiento periódico?
Una estructura metálica está expuesta a diferentes factores que pueden afectar a sus componentes con el paso del tiempo. La humedad, el agua, la contaminación ambiental, los cambios de temperatura, el uso continuado o determinados ambientes industriales pueden favorecer la aparición de deterioros.
Uno de los problemas más habituales es la corrosión del acero. Una pequeña zona oxidada puede ser inicialmente un problema superficial, pero si la degradación continúa puede afectar a elementos de protección y, dependiendo del caso, a componentes metálicos que requieren una intervención más especializada.
También es importante prestar atención a las uniones, tornillería, soldaduras y puntos de anclaje. En la imagen que acompaña este artículo pueden observarse precisamente algunos de los elementos que conviene controlar durante una revisión: uniones atornilladas, zonas de posible corrosión, acumulación de agua y placas de anclaje.
La detección temprana permite planificar las actuaciones necesarias y evitar que una incidencia menor evolucione hasta requerir una intervención de mayor alcance.
¿Qué elementos deben revisarse en una estructura metálica?
Cada instalación requiere un plan de mantenimiento adaptado a sus características. No obstante, existen algunos puntos especialmente importantes.
- Estado general de vigas y pilares
La revisión visual de vigas, pilares y otros perfiles permite detectar signos evidentes de deterioro, deformaciones, daños superficiales o alteraciones del revestimiento.
También conviene comprobar especialmente las zonas en las que puede acumularse humedad.
- Uniones y tornillería
Las uniones entre diferentes elementos estructurales son puntos que deben formar parte de cualquier revisión.
Es recomendable comprobar visualmente el estado de tornillos, tuercas, placas y otros elementos de unión, prestando atención a signos de corrosión, deterioro o desplazamiento.
- Soldaduras
Las soldaduras son otro de los puntos que pueden incluirse dentro de una revisión preventiva. Cualquier anomalía visible debe ser valorada por personal cualificado para determinar si requiere una actuación.
- Placas de anclaje
Las placas que conectan los pilares con la cimentación están especialmente expuestas a la acumulación de agua y suciedad.
Por este motivo, es conveniente revisar periódicamente su estado, así como los elementos de fijación y las zonas próximas.
- Protección frente a la corrosión
La protección superficial de los elementos metálicos es fundamental para prolongar su vida útil.
Cuando aparecen zonas oxidadas, pérdida de pintura o deterioro del recubrimiento, conviene valorar la actuación adecuada antes de que la corrosión avance.
- Cubiertas, cerramientos y evacuación de agua
En instalaciones industriales también es importante observar aquellos puntos donde el agua puede acumularse o entrar en contacto prolongado con los elementos metálicos.
Canalones, encuentros, cubiertas, cerramientos y zonas de drenaje pueden requerir revisiones periódicas, especialmente antes de épocas de lluvias.
Mantenimiento preventivo frente a mantenimiento correctivo
Una de las principales ventajas de establecer un programa de mantenimiento preventivo es que permite pasar de actuar únicamente cuando aparece una avería a trabajar de forma planificada.
Por ejemplo, detectar una zona de corrosión en una fase inicial puede permitir realizar una intervención localizada. Si el deterioro continúa durante años sin revisión, la actuación necesaria podría ser mucho más compleja.
El mantenimiento preventivo también facilita la planificación de los trabajos. En lugar de esperar a que una incidencia interrumpa una actividad, las actuaciones pueden programarse teniendo en cuenta las necesidades de la instalación.
Esto resulta especialmente relevante en entornos industriales donde una avería inesperada puede afectar al funcionamiento habitual de una empresa.
¿Cada cuánto tiempo debe revisarse una estructura metálica?
No existe una frecuencia única que pueda aplicarse a todas las estructuras metálicas.
La periodicidad adecuada depende, entre otros factores, del tipo de estructura, su antigüedad, el entorno en el que se encuentra, las condiciones ambientales, el uso de la instalación y el historial de mantenimiento.
Por eso, lo recomendable es establecer un plan de mantenimiento adaptado a cada instalación.
Además de las revisiones programadas, es aconsejable prestar atención a cualquier cambio visible: aparición de óxido, desprendimientos de pintura, filtraciones, acumulación de agua, daños por impactos o alteraciones en elementos de unión.
Mantenimiento de estructuras metálicas en instalaciones industriales
En una instalación industrial, el mantenimiento no tiene por qué limitarse exclusivamente a la estructura principal.
Puede ser necesario revisar diferentes elementos metálicos que forman parte del conjunto: puertas, protecciones, vallas, barandillas, escaleras, cerramientos o estructuras auxiliares.
Marfran dispone de servicios relacionados con estructuras metálicas, cerrajería, protecciones, puertas, vallas, barandillas y mantenimiento, además de trabajos de fabricación, instalación y reparación.
Esta visión global permite abordar diferentes necesidades de mantenimiento dentro de una misma instalación y adaptar cada intervención a las características del proyecto.
¿Qué ventajas aporta un buen mantenimiento de estructuras metálicas?
Un programa de mantenimiento bien planteado puede aportar importantes ventajas:
Mayor durabilidad. Detectar y tratar los signos de deterioro ayuda a conservar los elementos metálicos durante más tiempo.
Detección temprana de problemas. Las revisiones permiten identificar anomalías antes de que evolucionen.
Mejor planificación. Las actuaciones pueden programarse con antelación.
Reducción de intervenciones imprevistas. Anticiparse a determinados problemas puede reducir la aparición de incidencias inesperadas.
Conservación de las instalaciones. Una estructura correctamente mantenida conserva mejor su aspecto y sus condiciones de funcionamiento.
Mayor control sobre el estado de la instalación. Mantener un histórico de revisiones y actuaciones facilita conocer la evolución de cada elemento.
Mantenimiento de estructuras metálicas en Barcelona y Cataluña
Marfran desarrolla su actividad desde 1997 y cuenta con experiencia en estructuras metálicas, puertas, cerrajería, fabricación, mantenimiento y reparación. La empresa está ubicada en L’Ametlla del Vallès, Barcelona, y trabaja en diferentes proyectos relacionados con estos ámbitos.
Cuando una estructura metálica forma parte de una instalación industrial, el mantenimiento debe plantearse teniendo en cuenta las características concretas del espacio, los materiales utilizados y las condiciones a las que está sometido.
Revisar hoy una pequeña incidencia puede evitar que mañana se convierta en un problema mayor.

